30.9.09

El cielo en los charcos

(Canary Wharf, London)

He pasado mucho tiempo en esta ciudad, buscando el cielo en los charcos, pero cuando me parecía divisarlos, desaparecían al intentar alcanzarlos. Todo lo que siento se desvanece en un suspiro, como nubes de papel, como aroma de jazmin... y las piedras continuan abriendo camino, marcando las líneas de perspectiva, como un dibujo al carboncillo, donde todo lo que deseas es posible con un simple giro de muñeca.

Grandezas y miserias humanas, caprichoso es el destino que se mueve con destreza entre arquitecturas de sentimientos, arcos de medio punto y sonrisas de punto y medio. Las palabras que aportan libertad, la brisa marina que se cuela por una ventana azul de un paraíso terrenal, allí donde al final nos encontramos, jugando entre sábanas blancas salpicando el cielo de mariposas de colores. El cielo no estaba en los charcos, tanto tiempo en la ciudad para acabar encontrándolo muy lejos de allí, entre algodones de azúcar sin fecha de caducidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Deseo que tus palabras se hagan realidad guapa:

"donde todo lo que deseas es posible con un simple giro de muñeca."

En mi opinión el cielo está en tu interior.